Saturday, June 21, 2008

Retazos 1


Albricias, albricias. Tantálica metamorfosis, espasmódica y contundente ante la penumbra aliciente de una efímera simbiosis. Saquea las reformas, entona las milongas, jamás andante probo, refundió armatoste alguno ante titánica visión. De saberlo habido, suerte cagona, infundio permitido de prognosis fulminante. Ahora le toca a vuestra merced, enfundado en mantón de Manila, relinchando los corceles permitidos en la estancia. Heno de heno y mas que forraje, le cerebro no piensa ante lo inesperado, caen las torres de marfil, sueltan en estampida los elefantes blancos suponiendo andares de berracos gentiles. Bautízame, impío. Bendíceme ateo. Condéname al azufre calcinante, tu maldito contumaz.
Nunca jamás.
Siempre tendrás
Nunca veras
Atraerás, atraerás el secreto mas celosamente guardado. Estipendio degenerado de soles en decadencia. Sulfurosa paciencia premiada por su eminencia. Rásgate las vestiduras, que nunca mas habrá lid tan dura, en la cual partero del cancerbero, amase fortuna. Cabila tonto, cabila opa, cabila loco, acarrea tu propio cincel, para quebrar la opresión del grillete, atado al lóbulo de tu lúdico cerebro. Cerebro fenomenal, parsimonioso y ritual binario de hexadecimales microproporciones atiborrando entrenadas las tumultuosas multitudes. Guía estupenda en raza de trepadoras, sopor dilatado de las continuas aberraciones. Sácala, lánzala y deshazte de ella, la factura total de la estadía tardía pagara por si sola la actual letanía.

Wednesday, June 18, 2008

Los personajes de mi niñez


Durante mi niñez mi barrio era mi barrio, para mi nosotros éramos lo máximo, mejor que cualquier otro barrio del Callao, al pasar de los años la gente se fue dispersando, algunos salieron, llego gente de otros barrios, ya no era el mismo que yo vi de chico. Lo que nunca falto a pesar de los constantes cambios en el barrio fué el personaje de moda. Nunca falto una persona que por su carácter, defecto, profesión, manía, vicio o personalidad se haga de un lugar especial en, no solamente mi barrio, sino en todo barrio donde llegase.

Haciendo memoria el primero que se me viene a la mente es Don Segundo, un anciano de piel curtida y quemada por el sol, calculo yo por los variopintos oficios desarrollados durante su vida que me imagino pasaron desde ser pescador, estibador, mecánico y muchos etcéteras para terminar como cuidador y limpia carros del barrio. No me acuerdo exactamente de su cara, pero si de el como personaje, con su andar pesado y rengueando cada paso que daba, una gorrita de arquero de los 40’s y pantalón viejo y andrajoso (muy acorde para su trabajo) y una personalidad de abuelo, no se porque cada vez que me acuerdo de el lo asocio con el payaso Toni con ademán triste. Llevaba sus implementos de limpieza en una bolsa que siempre dejaba en cualquiera de los jardines que en ese entonces se dejaban expuestos y aún no habían sido corrompidos por las violencia y peligrosidad que obligo a muchos de sus dueños a encerrarlos tras barrotes de hierro. Nunca supe de donde vino, donde vivía o los detalles de su vida, lo que se es que siempre estuvo por el barrio y así como su recuerdo se aparece de improviso en mi memoria, un dia también de improviso Don Segundo desapareció. Su destino ? Solo el y su misteriosa familia como la del Chavo del 8 la sabrán.

Don Segundo dejo un vacío que no creo que alguien haya realmente extrañado, su lugar como lava carros fue tomado por eventuales palomillas y desempleados de turno quienes aprovechando la proximidad al club de tiro, el cual se llenaba de carros los fines de semana, se pelaban las mejores ubicaciones a dicho club, me imagino que existiría una tacita relación cercanía/ganancia en esto. Uno de estos chambas de turno en el oficio del lavado y guardianía de carros es el segundo personaje.

De el no me acuerdo su nombre, tal vez nunca lo supe, o simplemente lo ignore, a pesar de que permaneció en el barrio más tiempo que Don Segundo, si mal no recuerdo su nombre era Javier (?) claro que acá estoy solamente adivinando, de lo que no me puedo olvidar y creo que lo mismo le sucederá a propios y extraños al barrio es de su característica principal: su giba. Siempre los jorobados habían sido objeto de burla y tema principal de chistes como el del chato Barraza e inclusive inmortalizados en Condorito, pero yo nunca había tenido oportunidad de conocer a uno personalmente. Lo que creo es que su deformidad vertebral sobrepuso cualquier nombre cristiano con el que buenamente sus progenitores lo hayan bendecido, el era mas conocido como Quasimodo, Igor, o pajarito doble pechuga. Y realmente su historia no tendría mayor relevancia sino fuera por su mochila integrada, pues aparte de esto no tenía nada mas que lo hiciera notorio (como si su joroba no fuera suficiente). Lo único que me acuerdo de el es que lo veía venir siempre de la zona de San Judas Tadeo, el barrio malandro de Bellavista, alla cerca al mar. Siempre con un bolso y un balde para agenciarse de agua y poder realizar su función de lava carros. Mas adelante lo vi. con un silbato y una macana de policía, tal vez para imponer respeto ante los mas frecuentes malandrines que aprovechando cualquier descuido de este se podían hacer poseedores de un equipo de música o cualquier objeto dejado al alcance de ellos en el carro. La ultima vez que lo vi, ya estaba viejo y acabado, seguía fungiendo de guardián, aunque vi que un chiquillo ya había tomado su posta como lava carros, me imagino que los vecinos de la cuadra ya resignados a tenerlo como un souvenir mas del barrio, le seguían abonando sus honorarios como guardián de carros mas que por el servicio prestado por pena de verlo tan acabado y decayente como el barrio mismo, ya que en las condiciones que se encontraba no creo que hubiera sido capaz de intimidar ni siquiera a algún pirañita acomedido. No se que habrá sido de su vida, y si seguirá rondando por ahí quien sabe haciendo que, pero la ultima imagen que tengo de el es camino hacia su barrio, mas torcido y jorobado que nunca, perdiéndose en la bajada del Jr. Grau de donde siempre venia, y de por ahí mismo es que aparece mi siguiente personaje.

La primera vez que lo vi, tendría yo 8 o 9 años, el tal vez unos 14 o 15, regordete, blancon con su peinado a lo rey Arturo de corte ondulado, pantalones de nylon arriba del tobillo a lo pasa-ríos, rematados por una correa con hebilla grande y brillante, complemento perfecto de alguna camisa con color de moda o algún polo con logotipo llamativo, su nombre Tante o mas conocido como el gordo Tante. No se como llego al barrio, pero se que vivía cerca a la Perla, su pase por el barrio era mas por obligación que por convicción creo yo, ya que desde donde el estaba no había servicio de transporte publico. El único que había, el urbanito (la línea 99) ya había dejado de existir hace mucho tiempo, lo que lo obligaba a pasar por nuestro barrio para tomar su próxima conexión a sabe Dios que destino. Y creo yo que así de tanto pasar de ida y de vuelta fue que se izo conocido por los del barrio. Realmente el no despertaba la mas mínima atención (al menos en ese momento) y sus cualidades no serían conocidas hasta que departimos un poco más con el. No era su aire afeminado, con esos senos masculinos lo que llamaba la atención mas de el, era su voz. Siempre presto a deleitar a cualquiera con algún pedido musical, su música preferida: Boleros y baladas en español por supuesto. No me acuerdo si cantaba bien o mal, me acuerdo si de el alma y corazón que le ponía a cada interpretación, su cara denotaba ese sentimiento que el autor de dicha canción había intentado transmitir con su música, ese hombre realmente disfrutaba lo que cantaba. No era extraño verlo cantar con los ojos cerrados como transportándose a Puerto Mont, o cabeza gacha como llorando a aquella mujer que el señor se la llevo y se ha ido al cielo y para poder ir yo....etc. Acompañando esta dramatizaciones musicales estaba una suerte de tamboreo en su correa siguiendo la correcta cadencia y escala musical de la pieza en ejecución, a lo que podría aunarse un eventual zapateo o un puño cerrado a la altura del pecho lamentando la despedida del ser amado en la tonada de turno. Gracioso y pintoresco el gordillo aquel. Esa versatilidad con su voz fue la que lo proporciono de su otra característica y a mi humilde parecer su carta y sello de presentación: aquella risa sonora y grave como de la peor película de terror o al mejor estilo de fantasmagórico. Bondadoso con sus cualidades el nunca rechazaba una oportunidad para demostrar su don de voz ya sea con una canción o una risotada para sacar al publico expectante del letargo en que nos dejaba luego de una canción. Recuerdo una vez que a pedido de algunos amigos accedió a enseñar su risotada a un vecino mio, Tito, el tendría tal vez 5 o 6 años, flaquito, orejon de ojos tristones y voz tímida, color humilde en antípoda posición a su hermano también con las mismas características pero blanco como la leche. Pues Tito avalentonado por el tumulto no dudo en conocer a aquel personaje de quien le habían tal vez ya hablado, y acercose a Tante quien poniendo todo su enorme diafragma en funcionamiento dejo expeler todo el aire contenido en una sonora risotada que no duro mas de 5 o 6 segundos, tiempo suficiente para dejar a Tito en un estado catatónico inicial, su color obscuro se desprendió dando paso a la palidez mas lúgubre desencadenando un estado traumático que para mi fue el causante de su posterior tartamudez. El pobre crío simplemente se aterrorizo, no ataba ni desataba y menos reaccionaba hasta que estallo en llanto y desapareció en compañía de su hermano hacia su casa, ya me imagino las pesadillas que el pobre infeliz hasta ahora debe tener.

En cuanto a Tante, en ese momento desapareció, pero eso no impidió que siguiera pasando por el barrio y nos deleitara con alguna que otra tonada que acababa de aprender. Poco a poco sus paradas se hicieron mas esporádicas, el tiempo compartido mas corto y el repertorio mas pausado. Con la proliferación de autobuses y combis en todas las rutas habidas y por haber, me imagino que Tante encontró otras opciones a las de caminar por esa ruta para tomar su transporte a sabe Dios donde, y así era raro ya verlo por el barrio, aunque nunca realmente se le dejo de ver, tal vez por eso es que cada vez que aparecía se le notaba mas su transformación, primero fueron sus pantalones, cada vez mas pasa ríos y mas apretados de la cadera, embutiendo ese culo regordete en una plasta amorfa. Luego el pelo, cada vez mas largo y cuidado con esmero, pasando de un castaño obscuro a un castaño claro para terminar en un rubio oxigenado al mejor estilo Susy Díaz. Su homosexualidad era cada vez mas evidente así como su inclinación definitiva hacia las artes vocales, porque aunque nunca mas me deleito con su canto lo vi pasar mas de una vez con su guitarra al hombro, por lo que asumo yo que definitivamente agarro viada para lo que mas le gustaba y quizá estaba predestinado a hacer: cantar. La ultima vez que lo vi estaba mas rubio y regordete que nunca, caminando al compás de alguna canción que seguramente sonaba en su cabeza y perdiéndose en el mar de omnibuses que lo llevaría a su sabe Dios que destino.

....continuará

Saturday, February 23, 2008

Mi Gran Perdida


Antes de comenzar a leer tomense 30 segundos, piensen, hagan memoria, y traten de recordar que cosa material que hayan perdido es la que mas les dolió, yo ya lo se y voy a compartir las cosas que perdí y que me marcaron, almacenandose en un gabinete de recuerdos ocupando cada uno una o varias neuronas.

El primer recuerdo que me viene es el de una billetera que perdí (no se si la extravié o me la robaron la verdad). Eran comienzos de los años 80 y la idea de añadir velcro (o pega-pega como se le conocía en Perú) a una billetera había puesto a este accesorio en el top de la moda, todos tenían o querían tener una billetera de pega-pega y los decorados de moda en esa época eran los diseños playeros, una palmera curvada hacia el mar con el sol en poniente como fondo, o una bandada de gaviotas volando hacia el horizonte teniendo como siempre el mar y el sol como fondo, se capta la idea, ¿no? Pues la susodicha billetera esta, no era una excepción a la regla de la moda impuesta en esa época, era de un color morado obscuro, con los bordes reforzados de una lona color mostaza obscuro y los diseños de la misma eran unas olas algo abstractas. Hasta ahí ninguna diferencia con muchísimas otras billeteras que mis amigos tuviesen, lo que hacia mi billetera especial y diferente a la del resto era que era de tres cuerpos completos y el velcro era el verídico, no como esas imitaciones baratas que no pegaba nada y no hacia el típico scraaattttchhhhh arrastrado que hacia los pega-pegas de verdad-como la mía. Es mas, me esfuerzo un poco mas y zas! puedo recordar el olor de la mica que traía adentro para colocar la parafernalia que uno quisiera. Pues no contento con tener esta espléndida billetera en mi poder (que por mas que hago esfuerzo no consigo recordar como es que llego a mi) la llene con otra de mis mas preciadas posesiones infantiles, unas tarjetas japonesas de Godzilla que mi papá me había regalado, y claro una que otra figurita de algún álbum de moda en el momento.

Pues así como vino, se fue. Un día sin mas ni mas, simplemente desapareció, el ultimo recuerdo que tengo de mi billetera es guardando algún poco dinero que mi mamá me dio para ir a un festival en mi colegio, luego de gastar el dinero y regresar a mi casa ya no había mas billetera, tengo un vaguisimo recuerdo de haberla visto una vez mas en casa, y puede ser, porque a partir de ese día hasta la ultima vez que estuve en mi casa, solapadamente movía cosas con la esperanza de verla, tenerla, olerla y disfrutar de mis tarjetas de Godzilla. Luego de esa vez no volví a encontrar una billetera igual, y me conforme con las baratas de pega-pega falso y hechas de material radioactivo.

Curiosamente el segundo recuerdo que tengo de alguna perdida también tiene que ver con una billetera, pero en este caso no fue la billetera lo que me marco, sino lo que había adentro. Ya eran mediados o finales de los 80 y lo que estaba de moda hacer con mis compañeros de colegio era ir a la feria del hogar. Esta feria era todo lo que un adolescente podría esperar (al menos en esa época) chicas por todos lados, juegos mecánicos, libertad para poder hacernos adultos fumando cigarros baratos, asistir a conciertos de música, en fin ser libres... Pues este era un acontecimiento para mi y mis compañeros y por segundo o tercer año consecutivo habíamos descubierto la ventaja del pase permanente. Era un boleto diario a la diversión en esas vacaciones de mitad de año que tanto esperábamos. Pues el año en cuestión no era como antes, programados para el gran estelar (como se llamaban los conciertos que se organizaban) estaban nada menos que Miguel Mateos y Hector Lavoe. Obviamente habían mas grupos a presentarse pero solo con estos dos era mas que suficiente.

Luego de haber juntado dinero por mucho tiempo (porque el bendito pase este no era nada barato) nos fuimos en mancha a comprarnos nuestro pase permanente, con foto y todo. Ya con el pase en mano estábamos listos para todo; llego el primer día de feria, me emperifolle y salí con rumbo a la casa de Ada que ese día iba a ser el point de reunión para irnos en patota a la feria. Acomode diligentemente el pase en mi billetera (que era de pega-pega también) algunos soles y me la puse en el bolsillo de adelante, para protegerla de los amigos de lo ajeno, a quienes les resultaba mas fácil sacartela del bolsillo de atrás. Tome el bus Lima-Callao, linea 90 de color verde con amarillo, que para variar estaba abarrotado de gente, pero siempre entraba mas (claro en es tiempo no existían las combis y los micros eran el único medio de transporte económico). Me posicioné a la mitad del bus, con una mano en el pasamanos y la otra en el bolsillo delantero en constante vigilia de mi preciado tesoro. Ya después haciendo memoria cai en cuenta de como paso, fue tan rápido y estos choros realmente eran unos maestros.

Ya aproximandome a mi paradero final aviso al cobrador que iba a bajar pasando Faucett, me pide el dinero de mi pasaje para lo cual en ese momento deje desprotegido mi bolsillo para sacar el dinero de otro bolsillo donde lo había puesto para no tener que sacar la billetera al momento de pasar, juro que fueron 30 segundos, pagué, recibí mi cambio avance a la puerta y antes de bajar acerque mi mano nuevamente al bolsillo delantero para sentir el confort que me brindaba el bulto creado por mi billetera y todo lo que su preciado contenido significaba. No mas. Ya no sentía esa confortable incomodidad que hacia el bulto en mi bolsillo, fui robado. El bus ya había parado y el cobrador se había bajado y me hacia señas para que yo baje...¡MI BILLETERA! -grite- ¡ME HA ROBADO LA BILLETERA! nadie se inmutaba, muy por el contrario me miraban con cara de mierda como diciendo que me callara y me bajara de una vez porque estaba demorando el bus, en ese momento me vi caer en un pozo sin fondo, sabia que se había ido, maldije y amenace con sacarle la conchesumadre al choro si no me la devolvía, no hubo resultado, nadie se inmutaba y me seguían mirando con cara de mierda. Como ultimo recurso intente llegar a un acuerdo con el choro (fuera quien fuera) y grite que se quedaran con la plata pero que me devolvieran la billetera porque ahí tenia mis documentos, una vez mas nadie se inmuto. Ya vencido y humillado me baje del bus, odiando a todos, para mi todos eran cómplices del choro y merecían el infierno por igual. Ya abajo a lo único que atine fue a agarrar una piedra y lanzarcela al bus mientras seguía su rumbo por la avenida Venezuela hacia Lima, la piedra callo en el techo y me imagino que asusto al chofer porque vi el bus parar y al cobrador bajar a ver que había pasado, no me quede a ver el resultado ya había emprendido fugaz escape hacia la casa de Ada.

Obviamente todo este incidente había hecho que me retrase por lo que cuando llegue a mi destino ya todos me estaban esperando, prestos a salir a la feria. Luego de contarles lo sucedido hubo un espíritu de cuerpo único y entre todos hicieron una chancha y juntaron para comprarme otro pase. Ya con todo esto nos dirigimos a la feria y compre mi pase y disfrutamos un año mas de las delicias que la feria nos brindaba.

Luego de esto creo que me hice un poco mas desprendido de las cosas materiales porque a pesar que si he perdido muchas cosas mas, ninguna me afecto tanto como estas dos anteriores, recuerdo la revista porno que perdí al tirarla al tragaluz para no ser descubierto, o la cajetilla de cigarros que se perdió al tratar de esconderla entre las paredes que separaban la casa de mi pata Manolo con la casa del costado en el Callao, canicas lecherongas perdidas en le ñoco de agua podrida en la quinta donde vivía, mi escopeta de corcho que termino en el techo de la playa de estacionamiento que había al costado de mi casa, en fin perdidas menores sin importancia o de las cuales me recupere rápidamente tal vez al saber que si se perdieron fue por culpa mía y yo era el único a culpar por esto.

Mi ultima gran perdida no es muy antigua, es mas es reciente, muy reciente, no tiene ni dos semanas de haber ocurrido. Ya había perdido algo similar anteriormente pero no le tome mayor importancia como esta ultima. ¿Que perdí? Todo mi correo electrónico del trabajo. Llevo 3 años trabajando para Apple y desde que entre me dedique a organizar catalogar y guardar los correos que para mi eran importantes, desde el primer correo que recibí a jose.r@apple.com pasando por felicitaciones, promociones, cambios estructurales, llamadas de atención, casos únicos, en fin toda una colección la que tenia guardada ahí, y derrepente de un día a otro...no mas. Maldita sea, por mas que llore e implore a la gente de IT no pudieron hacer nada, habían tenido que resetear toda la red y por desgracia todo el respaldo de mi correo estaba corrompida, no se pudo recuperar, perdida para siempre. Es tu culpa-me dijeron - debiste haber migrado a la nueva plataforma cuando lo indicamos - se expiaron de culpa - no hay nada que hacer, pídele a tus amigos que te manden los correos importantes - finalmente me dijeron, como quien te pasa un algodón con alcohol después de clavarte el cuchillo.

En ese momento sentí lo mismo que sentí años atrás cuando no encontré mi hermosa billetera de pega-pega y cuando caí en cuenta que mi pase permanente para la feria era historia. Se siente como una cachetada de adentro para afuera, que comienza en la pleura y avanza hacia arriba hasta la base del cerebro para hacer un quiebre de 90 grados hacia adelante y salir de tu cuerpo por las órbitas oculares, duele. Lo que es yo no voy a perder las esperanzas y seguiré buscando la forma de recuperar mis preciosos 50 megabytes de información perdida, así como los niños perdidos de Peter Pan siguen buscando sus canicas y yo mi billetera de pega-pega.

Wednesday, February 6, 2008

Ciencia inexacta


+ ama a +. Es un amor un poco complicado: + debería andar con -, pero por alguna razón a + nunca le gusto – y nunca le gustara. No hay problema. ¿o si? De hecho no tendría que haber ningún problema, + y + se aman, y han pasado mucho tiempo juntos, pero al final parece que las leyes de la física terminaron por caerle como aluvión y como positrones exponenciados, + y + se repelen en una constante orbita atómica alrededor de su propio núcleo. Alguna vez + estuvo con – pero no funciono tampoco, y desafiando toda lógica gravitacional + y – que deberían atraerse, se separaron. La física matemática no siempre va a ser exacta, al menos en una aplicación practica en la vida. Y no lo digo solo por + y + que se atraen, sino por muchos + y – que andan juntos pero no necesariamente se atraen.

El pobre + debe haber desarrollado un cayo emocional sobre el cual rebota cual coraza de armadillo, todas las decepciones y traspiés que lleva su vida con +. Este por su lado parece encontrar regocijo en estos castigos emocionales que le inflinge a +, pero el no esta tampoco exento de culpa, porque ofrenda su vulnerabilidad a las inclemencias de la naturaleza, no busca como seria lógico, esa natural salvaguarda ante la adversidad, ante el dolor o el sufrimiento. Su punto débil lamentablemente no es como el tendón de aquel Aquiles, de difícil acceso y guardado en secreto, muy por el contrario parece que tuviera un billboard gigante con instrucciones exactas de cómo acceder a este y un manual detallado tipo “break my Heart for Dummies” con titulo luminoso. El ser fácil objeto de constantes ataques, no le permite tomar al toro por las astas y decir, ya no mas, no voy a convertir mi vida en una eterna pollada o capitulo de Jerry Springer, ya no soy mas esa tierna y sensible mariposa a la cual es fácil herir. Algún día esa mariposa involucionara a un estado de mayor protección, se convertirá en una oruga a prueba de paradojas físicas-matemáticas y entonces, solo entonces podrá decir que no importa si eres +,- o = que para el amor el signo es lo de menos. L.Q.Q.D.

P.D. Todos los personajes y situaciones son producto de la imaginación. Cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia.

Thursday, January 24, 2008

Predicciones

27 de julio de 1981, aproximadamente 9:00 de la noche, hora habitual de irse a la cama en un día de vacaciones, pero esta noche no tendría nada de habitual. A esa hora comenzaba lo que puedo recordar como mi primer estado de pánico. Un sismologo de apellido Brady pronostico con fecha exacta un terremoto devastador en Perú. La fecha pactada: 28 de julio, irónica coincidencia como si hubiera estado pérfidamente coordinada por algún jefe de inteligencia o cerebro psicosocial para coincidir con las fiestas patrias. Ya de antemano se sabia de la susodicha fecha y por todas partes la gente se preparaba siguiendo las recomendaciones que por todos los medios se propalaban. Asegurarse de tener provisiones que consistan principalmente de alimentos ricos en calorías y que sean no perecibles, era menester general. Preparar una maleta con ropa abrigada, frazadas, y cuanta cosa pueda caber para abrigarse y cobijarse del frío invierno que azota el hemisferio sur por estas épocas asunto obligado.

Mi mamá preparó una maleta siguiendo todas las recomendaciones, grande fue nuestra sorpresa cuando al hacer un inventario de ultima hora diose cuenta que los chocolates (me acuerdo perfectamente que eran marca Ali-ba-ba, de marshmallow cubierto de chocolate) habían desaparecido. Voy a asumir parte de la culpa de esta desaparición no por acción sino por omisión. Yo sabia donde estaban los chocolates, y sabia para que eran y por eso solo me agencie de unos pocos, pero peque de omisión pues compartí mi hallazgo con mi hermana menor. Ese día caímos en cuenta porque el súbito ataque de alergia de la Nita quien tras arrimarse casi toda la bolsa de Ali-ba-bas se convirtió literalmente en una roncha humana.

Ya una vez en la cama no hacia mas que esperar el esperado cataclismo, esa noche dormí con ropa, no como lo solía hacer en días de colegio que dormía con uniforme para poder dormir un poco mas, sino con ropa abrigada para salir volao (como Pedro Navaja) en caso de sismo. Como es de suponerse no podía dormir, encontraba rastros de movimientos sub-sonicos a los normales ruidos a los que ya estaba acostumbrado por vivir en departamentos. Sillas arrastrandose, martilleos, pasos, etc, todos estos ruidos los encontraba aterradoramente nuevos. Recuerdo aun el radio reloj de fondo negro con dígitos rojos, haciendo que cada minuto pareciera una hora y cada hora una eternidad.

Recuerdo la tranquilidad con la que mi hermano Juan Carlos dormía en la cama de arriba. No creo que esta haya sido mi cavilación de momento pero algo así como “¿como puede dormir tan tranquilo con el armagedon ad-portas ?” seguro se me atravesó por la cabeza. No tengo recolección exacta del momento en que me quede dormido, pero si de que aquella fue tal vez una de la mas largas noches que he pasado. Llego la mañana y nada, ni siquiera un leve temblor, en vano espere el fin del mundo y me desvele pues nunca nada paso. Este hecho creo que fue el que marco mi inicio en el mundo del escepticismo. Nunca mas creí el las profecías de fin del mundo, pero por si acaso siempre he tratado de manternme cerca de los seres queridos en épocas claves: 6 de febrero de 1986(cometa Halley), 31 de diciembre de 1999 (Y2K), 5 de mayo del 2000 (cuando los planetas se alinearon), 6 de junio de 2006 (666), 7 de julio del 2007 (777), etc. Ya desde hoy estoy planeando que hacer para el 21 de diciembre del 2012, si es que no me llega antes.

Colofón:
Solo pienso en el curso distinto que hubiera tenido mi vida si hubiera prestado mas atención a las noticias en 1981, pues el sismo estaba pronosticado para la ciudad de Pisco, esto explica la serenidad de mi familia en ese momento, lo único que me consuela es saber lo tonto que se debe sentir Mr. Brady al enterarse que su pronostico se desfasó por 26 años.

Thursday, January 3, 2008

Yo tengo el Síndrome de...


Que diferente hubiera sido tal vez mi niñez, adolescencia y juventud si es que la hubiera vivido en estos tiempos. Pienso en las innumerables visitas que le hubiera podido ahorrar a mis viejos a la oficina del director, directora, coordinador y cuanto profesor tuve la desdicha de atravesarme en su camino. Soy un convencido que sufrí lo que hoy se conoce como ADHD (attention deficit hyperactivity disorder por sus siglas en ingles) y que por cuestiones ajenas a mi voluntad no me fue detectado. Pero que cuestiones son estas ? Fácil. En mi tiempo esas cojudeces simplemente no existían.

Tras una rutinaria visita al psicólogo de turno, y luego de absolver las mismas preguntas una y otra vez el diagnostico era el mismo: eres un malcriado. Tres palabras que no solamente te sentenciaban a ti al ostracismo estudiantil sino tácitamente condenaban a tus padres también ya que si analizamos la palabra misma; malcriado; podemos deducir que fuimos criados, educados o guiados de forma equivocada o mala y considerando que uno trae los modales de casa, a quien le cae el guante ? A preguntas necias...

El diagnostico o sentencia anterior se contradecía con el veredicto final muchas veces en esencia, como podía yo ser un malcriado cuando siempre tenia el antecedente de tener una familia tan buena ? Mi hermana mayor - la coneja - siempre fue estudiante de mérito y ejemplar alumna, ídem con mi hermano aunque tal vez solo era que no era un alumno problemático, pero yo, como podía ser yo así viniendo del mismo seno y núcleo familiar ?

Si este bendito desorden psicológico hubiera existido en mis tiempos cuantas sacadas de mierda me hubiera ahorrado o canjeado tal vez por una dosis de pepas anti ADHD si es que existen, cuantos colerones les hubiera ahorrado a mis viejos ya que ellos hubieran entendido que no era mi culpa, era culpa de la sociedad en que vivíamos, de la influencia de la televisión o de algún cromosoma mal conectado en mi ADN. La única cura que existía en aquel tiempo era una buena zurrada a punta de cuero de correa o improvisado artefacto volador que sirviera de remedio para una crisis de ADHD.

Doy gracias a la ciencia que mi hija no ha heredado el bendito desorden este, no creo que yo hubiera tenido la misma paciencia que mis viejos tuvieron conmigo. Si, tuvieron paciencia, y mucha. A pesar de todo si yo hubiera tenido un hijo como yo, creo que a estas horas traería a todo el servicio de trabajadores sociales acusandome de violencia domestica por tratar de curar esta enfermedad a la antigua y como se ha curado durante no se cuantos años, a punta de una buena dosis de inflexión de dolor que-mas-me-va-a-doler-a-mi-que-a-ti, es decir: una soberana pateadura. A mi personalmente creo que me curó.